¿QUÉ SE PRETENDE CON ESTA WEB?

El grito agónico de Unamuno, “Me duele España en el cogollo del corazón”, es un exceso rayano en lo violento. Pero si decimos, “Me duele Sisapo o me duele Alamillo”, le habremos rebajado a la frase su carga violenta y le habremos prestado mesura y refugio. Semejante expresionismo no se estila, ya lo sé, pero el sentimiento está ahí y nadie puede negarle grandeza de alma a quien lo manifieste. Y es que  quien le duela un lugar de España le duele España entera.

 El sentimiento sobre Alamillo y su cercano Sisapo está presente en toda su gente. Y para darle cabida al afecto que se le profesa, he creado esta página. Esté el interés donde esté y venga de donde venga. Se pretende con este proyecto generar ilusiones y que agrupe a toda la floresta humana, dispersa por todo el mundo, relacionada o vinculada a Alamillo y a Sisapo, sin excluir, naturalmente, a todos aquellos que sienten la arqueología, la historia y los vínculos que atan en sus adentros a la sensibilidad. Será el escenario donde cada uno actuará como actor principal de la obra.

 Hablaré –y hablaremos si alguien me quiere honrar con su visita- de Alamillo-Sisapo y su comarca, de su tierra y de su gente. De su Historia, de sus costumbres imperecederas, de la gastronomía, de la arqueología y de sus hallazgos en general, de las palabras felices de nuestro vocabulario.... Hagamos un inventario de modismos y expresiones coloquiales, que en nuestro pueblo es todo un lujo de creatividad. Cervantes se percató de ello y dejó hablar a Sancho. Pues que hable el mundo, que se exprese en su acervo moral y cultural para que no se pierda, de la mano del olvido, el rico acervo lingüístico con el que se han comunicado durante generaciones las gentes de nuestra habla; porque las palabras no mueren cuando ya no existe aquello que una vez nombraron, sino cuando ya nadie las recuerda.

Y con el orgullo a flor de piel, seamos valientes y demos a conocer, como una meta más y muy legítima, que Alamillo existe y que Sisapo es una gloria antigua, pero reverdecidos hoy sus laureles por la delicadeza del golpe del almocafre; de su pasado remoto bendecido por las pinturas rupestres de su zona; pregonemos  que en Alamillo han nacido personas de relevancia, que es rico en personajes peregrinos o de excelencia, hospitalarios y dulces en el trato.

¡Arriba el telón!